TEXTOS


Algunas Reflexiones Sobre El Aporte De Los Judíos A La Cultura Occidental

Para poder intentar siquiera, un análisis de esta naturaleza es necesario establecer previamente ¿Que es lo que debemos entender por pensamiento judío? y ¿Hasta que punto tiene sentido hablar del pensamiento como una manifestación de conjunto con características colectivas propias y especificas?, Si hablamos de cultura griega alemana o inglesa, por ejemplo, podemos definir estos conjuntos en base al idioma en que  han sido escritos. Este criterio idiomático frente a la cultura judía, en sus más importantes adaptaciones, no se puede aplicar. En efecto, las obras más importantes de pensadores judíos en casi todas las épocas, han sido escritas en hebreo, griego, latín, árabe, alemán, francés, ingles, ruso, polaco y posiblemente en otros idiomas más.

La nacionalidad política que en muchos casos determinaron el lugar que corresponde a algún pasado, dentro del pensamiento humano resulta aquí igualmente inaplicable.

Quedaran por considerar dos criterios: el  de la así llamada raza y el de la confesión religiosa. El primero de estos, a la luz de los conocimientos científicos actuales, es teóricamente endeble y prácticamente inservible puesto que no se basa en signos objetivos.

El segundo o sea el religioso,  a pesar de permitir una clasificación de judíos y no judíos, tampoco es conveniente en la mayoría de los casos, porque nos obligaría eliminar, de entre los pensadores judíos, a personalidades importantes que a pesar de haberse convertido, por razones circunstanciales a otras confesiones o haber abandonado el judaísmo, sin convertirse,  pero que nunca pudieron extirpar la raigambre profundamente judía de su mentalidad básica. Si  en estas condiciones nos vemos obligados a aceptar el criterio puramente externo y formal del judaísmo, que constituye el hecho de poseer una persona notoriamente hereditarios de alguna colectividad judía, surge necesariamente la pregunta, ¿si aun tiene sentido hablar de una cultura judía, como algo “sui generis” y apreciablemente diferente de otra cultura cualquiera?  Bajo estas premisas, creo que en general la respuesta que se puede dar a esa pregunta no puede ser sino negativa.

En los últimos dos siglos, la vida intelectual de los judíos se ha fundido de tal manera con la de los pueblos, en cuyo seno vivían y viven,  que una delimitación nítida entre el pensamiento judío y no judío, al menos en lo que ese periodo se refiere no parece posible. En la mayoría de los casos no puede hacerse y, sin embargo, aun en los siglos XIX Y XX, y hasta en los escritos  de los judíos al parecer completamente identificados, con el pensamiento occidental, se descubren a menudo rasgos peculiares de mayor o menor importancia, que no pueden ser explicados, sino en base a la formación mental especial, condicionada, por los factores particulares que influenciaron la evolución de la colectividades judías en los países de occidente.  Cuando mas retrocedemos hacia el pasado,  mas evidente resultan dichos rasgos hasta que, al llegar al medioevo, la filosofía judía se destaca por sus caracteres singulares entre toda la producción intelectual contemporánea.

El pueblo judío de la antigüedad representa para nosotros, en primer término, el pueblo creador de la Biblia, del culto de Jehová y del monoteísmo.

Analizar sobre bases objetivas, los factores históricos responsables por la aparición de la religión judía,  veinte siglos anteriores a Cristo no es fácil. Cada uno puede expresar sus hipótesis al respecto como lo hizo con gran imaginación Freud aunque el mismo se dio cuenta en el laberinto que se había metido en su estudio sobre “Moisés y el Monoteísmo”
Como otros pueblos más numerosos y de mayor poderío, en su época de florecimiento, también los judíos se hubieran podido fundir con los demás si su actitud religiosa, única en la historia del mundo, no lo hubiera impedido; es importante señalar la religión judía constituye, a su vez, el fundamento del cristianismo.

Si bien es cierto que el religioso judío nunca tenia mayor interés en convertir a los gentiles, a su religión, también es cierto que desde la época de Constantino le estaba prohibido hacerlo. El judaísmo siempre trato de demostrar que el Antiguo Testamento, constituye la única fuente de toda la sabiduría humana. En vista de las muchos e innegables coincidencias  entre el contenido de la Biblia y de los escritos de filosóficos griegos y para salvaguardar la exclusividad de la primera, no se las presentaba a los judíos otra posibilidad que la de afirmar, que los poetas y pensadores griegos habían conocido y analizado alguna traducción, desde entonces desaparecida, del Antiguo Testamento. Esta tesis ha cobrado más aceptación en estudios recientes. A pesar de negar así su originalidad, los pensadores judíos tampoco podían escapar a la fuerza sugestiva ejercida por el racionalismo griego. Bajo la influencia de este último se dieron cuenta, cada vez mas, de las inverosimilitudes contendidas en sus propios escritos sagrados, cuya veracidad, sin embargo, no podían poner en duda sin traicionar su profunda fe religiosa.

La resolución de este dilema se presento, así como la tarea inmediata mas importante que tuvieran que realizar los primeros judíos, que se habían hecho discípulos de alguna de las escuelas filosóficas griegas, que dominaban en aquella época, y esa solución aparentemente, no pudo intentarse sino de una sola manera: dando a la letra de los escritos sagrados una interpretación puramente alegórica, que no estuviera en pugna con los postulados de la razón.
Como representante típico de esa tendencia puede mencionarse al peripatético judío Aristóbulo, cuya doctrina elaborada a mediados del segundo siglo precristiano constituye un notable esfuerzo que cohonesta la religión mosaica  con la filosofía griega. Una significada analogía corresponde también, al menos en parte, al libro Eclesiastés y al libro de la  Sabiduría atribuidos falsamente a  Salomón.

Una importancia mucho mayor que todos esos productos del pensamiento judío ha tenido  la obra de Filón de Alejandría, reconocido con toda justicia  como el filosofo hebreo mas grande de la antigüedad. A pesar de su formación dialéctica y su gran erudición, en el campo de la filosofía griega, Filón ha sido ante todo un judío creyente y adepto incondicional a la ley de Moisés. Por esta razón, filosofía y alegorética no le servían sino para poder fundamentar mejor la dogmática judía. Para el, el Antiguo Testamento y, muy especialmente, el Pentateuco contienen en forma directamente revelada por Dios, toda la verdad, que es dada a conocer al hombre razón por cual, la única función legítima de la filosofía es interpretar correctamente el contenido de dicha revelación. En vista de su sumisión completa e incondicional a la autoridad de la Biblia, Filón se nos presenta no solamente como precursor de toda la escolástica cristiana, sino como su prototipo original que la filosofía medieval no tenia sino que imitar.  Su método alegórico ha servido efectivamente de modelo, sobre todo, para la  patristica Alejandrina, con lo cual hubo que comenzar unos cien años mas tarde, la filosofía cristiana propiamente dicha.

Según la opinión de Filón, al interpretar los textos Bíblicos no se debe dar demasiada importancia a su versión literal, sino que debe buscarse, ante todo, su sentido profundo, que con frecuencia se oculta detrás de su significado aparente. Así llega a interpretar Filón el “Paraíso” como la parte mejor del alma humana, el “Árbol de la Vida”, como el temor a Dios y la figura de Caín como un símbolo de la maldad, etc. Mediante esta clase de interpretaciones arbitrarias le resulto luego fácil llegar a una concepción metafísica y teológica en que parecen refundirse el idealismo  platónico, la doctrina de Moisés y la fe mesiánica del pueblo judío. Para establecer el vínculo entre la filosofía Platónica y el Pentateuco,  Filón se empeño en demostrar, por ejemplo, que las palabras divinas, que según el texto del Génesis, han creado el Universo,  son idénticas a las “ideas” de Platón, que  consideraba como los prototipos preexistentes de los objetivos terrestres.
Con el advenimiento y difusión del cristianismo, en el mundo occidental, la interacción entre el pensamiento europeo y el del judaísmo quedo nuevamente interrumpida.

El Antiguo Testamento, tan venerado por los primeros cristianos, quedaba siempre vivo en su mente.

Durante los primeros siglos cristianos la evolución del pensamiento judío y el dependiente de la iglesia católica se efectuaron paralelamente pero sin contactos mutuos de importancia. Para poner término a ese aislamiento reciproco entre judíos y cristianos, hacia falta de algún tercer elemento, que pudiera actuar de intermediario entre ambos, y tal elemento apareció luego, efectivamente en la segunda mitad del primer milenio, en forma del Islam.

Es bien sabido, que en los países dominados por los árabes, en esa época, la vida era más favorable para los judíos, en algunos sitios pero no en todos, que en los países cristianos de la Europa Occidental. Esto no se refieres solamente a su posición social y política, sino, sobre todo, también a sus posibilidades de desenvolvimiento  cultural. Especialmente en España, bajo Califato de Córdoba, los judíos participaran activamente en la floreciente vida intelectual, mucho más adelantada y progresista en esa época, que cualquier parte del mundo contemporáneo. También las obras de los judíos españoles escritos, en su mayor parte, en idioma árabe, son partes integrantes del mismo movimiento y deben ser consideradas como tales. Por otra parte, la filosofía árabe medieval nos interesa, no tanto por su contenido original, sino por el papel desempeñado como eslabón de  unión entre la filosofía occidental y el pensamiento griego, particularmente el de Aristóteles. La relación entre el Islam y el Judaísmo, por una parte, y el Cristianismo por otra, fue reciproca.
Entre los pensadores judíos de esa época, que no se contentaron con ser simples traductores de Aristóteles, que se empeñaron en desarrollar su propio pensamiento, aunque siempre en cierta dependencia de alguno de los grandes filósofos griegos vamos a mencionar dos: Salomón Ibn Gabirol, llamado Avicebron en el siglo XI y a Moisés Ben Maimon o Maimonides en el siglo XII. La filosofía de Avicebron, desarrollada principalmente en su obra “La Fuente de Vida”, tiene sus raíces, sobre todo, en la doctrina neoplatónica de Plotino. En vista de la distancia inconmensurable entre Dios y el mundo, Avicebron cree necesario admitir seres intermedios, como instrumentos de la voluntad divina en sus relaciones con el mundo de la creación. Toda esa doctrina se encontraba  evidentemente en la pugna con la tradición judía, de manera que no puede extrañarnos, que los representantes religiosos hayan acusado a Avicebron de  haber abandonado el estricto monoteísmo de su religión.

Es debido a esa actitud hostil que la influencia de Avicebron sobre el pensamiento judío haya sido mucho menor que sobre la escolástica cristiana, para la cual el concepto de los seres intermediarios entre Dios y el mundo nada tenían de chocante.  A pesar de la oposición ejercida por los rabinos, el neoplatonismo  entre los judíos tampoco pudo ser eliminado; la influencia de esa doctrina filosófica aumento, especialmente desde el siglo XII en adelante que condujo a la creación de la Cábala, cuya idea directriz es la doctrina de la emanación desarrollada originalmente por Plotino.
La Cábala ejerció gran influencia entre los pensadores cristianos. Dos ejemplos los tenemos con Pico de la Mirándola y Reuchlin.

Mientras Avicebron, debe ser considerado neoplatónico, la filosofía Maimonides presentaba, desde sus comienzos una orientación nata hacia el aristotelismo. Su convicción básica era que la búsqueda de la verdad constituye una obligación ineludible del hombre. Esto quizás explica parcialmente la desproporcionada participación judía tanto en las ciencias como en otras ramas del conocimiento humano.   Según su opinión, la verdad puede ser encontrada de tres maneras: mediante la experiencia, por medio de la razón y por la revelación divina contenida en el Pentateuco de Moisés y cuyo texto debe ser interpretado, no al pie de la letra sino en el sentido alegórico. A pesar de ser Maimonides un representante típico del pensamiento judío medieval, a quien sus correligionarios consideraban como su  más grande filosofo, sus obras las escribía en árabe traduciéndolas luego al latín y al hebreo.

Con Maimonides empiezan los judíos a realizar su más importante función dentro de la filosofía medieval: la de intermediarios entre el pensamiento árabe y el cristiano así como sus muy importantes aportes personales con transmisiones de la propia  cultura judía al mundo occidental. Esta función la pudieron realizar  debido a su fácil adaptación al medio ambiente cultural que los rodeaba y su asimilación fácil y rápida a los  diferentes idiomas, que los caracterizaba ya entones y sigue siendo uno de sus  rasgos mas notables hasta nuestros días. Es quizás importante señalar que la primera traducción completa de las obras de Aristóteles, al latín, se debe a pensadores judíos. La primera traducción de las obras de Aristóteles, hecha directamente del griego,  no apareció, sino varios siglos mas tarde, ya en pleno Renacimiento. A esta altura de nuestra disertación vale la pena destacar algunos hechos antes de hablar de Spinoza y de  otros pensadores judíos.

Es un hecho generalmente aceptado que los griegos contribuyeron de manera decisiva en la formación de la Cultura Occidental. Reconocemos que también la  Cultura Latina hizo impacto en el desarrollo de la civilización que vivimos. Sin embargo, no todos los círculos académicos parecen darse cuenta, aun hoy, del enorme merito de la Cultura Hebrea para que nuestra civilización y nuestra cultura tengan la imagen que tienen. A esta altura de nuestra disertación es tiempo de plantearnos la siguiente pregunta: ¿que entendemos por cultura o civilización?

Una civilización es una forma particular de cultura, preservada durante varias generaciones. Implica una transmisión. Si no es heredada desaparece. La palabra en si esta vinculada con la idea de la vida en “ciudades”, “las polis griegas” como si la existencia rural fuese intrínsicamente primitiva e incapaz de generar valores. El hombre se convierte en civilizado cuando sus impulsos animales son dominados y sometidos, y su naturaleza social los trasciende. La condición primitiva es refinada entonces en solaridad de sentimientos y reacción que asume su grado de peculiaridad. El nacer y morir esta en la naturaleza general de la civilización, dice Oswald Spengler. No necesariamente morir, replica Arnold Toynbee; las civilizaciones evolucionan de formas muy bajas a las más altas, en las cuales son absorbidas y deben renunciar a su identidad. Para estos teóricos la historia judía es fuente de irritación. Se rehúsa a ajustarse al molde doctrinario y por lo tanto provoca mucha hostilidad académica. El judaísmo es una noción que se extiende por los cementerios en los cuales están enterrados otras civilizaciones, renovándose de generación en generación y rehusándose a cumplir el ciclo que culmina con la muerte Spengleriana o en la sublimación Toynbiniana. Es en realidad una historia única, totalmente recalcitrante al estudio comparativo o a la investigación. Siempre ha tenido algo que transmitir y por lo tanto preservo su continuidad.

Una historia fidedigna de los judíos esta aun por escribirse. Fue apenas mil seiscientos años después de la decadencia de Grecia que Europa  se percato de que su literatura, su ciencia y su arquitectura estaban enraizados en la civilización griega. Hoy se habla de la civilización judeo-cristiana, cuando se refiere a la cultura occidental. Con el correr de los tiempos se elaboro la denominación “clásica” para calificar a las culturas griegas y latina pero pocas veces oímos que también se denomine clasica a la cultura hebrea.

¿Pero que quiere decir clásica?  Se aplico originalmente el término “clásico” a los ciudadanos que pertenecieron a la primera de las clases creadas por el rey romano Servio Tulio. Luego se empleo el término “clásico” al referirse a los escritores de primer orden, a escultores y pintores  de primera categoría. Con el correr de los siglos, al querer dar importancia a las culturas griegas y latinas en la formación de occidente, se comenzó a emplear particularmente el calificativo de clásica en relación con aquellas. No se puede negar que de la cultura griega provienen nuestras normas estéticas en torno al arte, la poesía, la literatura.

No es posible negar que de la cultura latina provengan los conceptos vigentes en el Derecho, las actuales instituciones políticas, la organización de la sociedad humana etc.

Pero ¿Acaso no se encuentra en el mismo lugar y en el mismo nivel la cultura hebraica?, ¿Acaso no respiramos en nuestra cultura occidental el aire y el ambiente que nos lego la cultura judaica?.

La base de la cultura hebrea es la Biblia:

La Biblia Hebrea conocida como el Antiguo Testamento, dio a la humanidad la idea del Dios universal y del Dios único.
La Biblia lanzo la protesta contra el politeísmo y contra el sacrificio de los seres humanos.

Todos los valores éticos y sociales de la cultura hebraica, que son Los Diez Mandamientos,  y que forman la base ética de la civilización occidental, fueron escritos en hebreo. Estas tienden a inculcar lo divino en el hombre y aspiran a que la sociedad misma tenga en si algo de la influencia divina. No suele apreciarse hasta que punto nacen del judaísmo y provienen de la Biblia, los conceptos esenciales que anhelamos y que realizamos en el aspecto social. El amor al prójimo, la justicia social, el derecho del pobre y del obrero el reconocimiento de la mujer, la protesta contra la esclavitud contra la explotación del hombre por sus semejantes, todos estos conceptos que creemos modernos, empleados en el lenguaje social contemporáneo, tienen su origen en la cultura judaica.

La Biblia fue el primer código que se pronuncio en favor del obrero, de sus derechos, de sus condiciones de trabajo, el primer código que se preocupo de la protección del menesteroso, y algo mas, la cultura judaica, por vez primera  en la historia del hombre, subrayo la dignidad humana, el valor de la vida, el valor del hombre como tal, no como numero o como un miembro de la multitud, sino como una unidad, cuya identidad surge por haber sido creado a imagen y semejanza de Dios.

En todas las paginas de este antiguo monumento de la cultura judaica, que es la Biblia, aparecen maestros cuyo valor y coraje sobrepasan las posibilidades del hombre. Queremos señalar que la aspiración de formar una sociedad basada en la justicia, en la igualdad del hombre, en los derechos del ciudadano no llegaron a la civilización occidental de las culturas griega o latina, sino de la cultura hebraica, la cual trato de eliminar la esclavitud, proclamo con entusiasmo la igualdad aspirada y asegurar a los hombres los derechos sociales de los que quizás todavía, en el siglo XX, no se han conseguido, al menos en algunas o muchas sociedades.

Es también importante señalar que durante el reinado de Salome Alejandra, esposa de Alejandro  Janeo, durante la dinastía Hashmonea, por el año 110 AEC, establece su hermano Shimon Bar-Seta, la educación obligatoria por vez primera en el mundo. Eso explica la ausencia del analfabetismo dentro del judaísmo.

Thomas Huxley dijo que la cultura hebraica es en realidad la Carta Magna del hombre,  del pobre y del obrero.
 ¿De donde tomaron los lideres de la revolución norteamericana, y luego los de la revolución francesa, el entusiasmo para realizar los ideales de la libertad? ¿De donde surgieron los lemas que figuraron en los estandartes de los caudillos de las revoluciones libertadoras de occidente?

Las crónicas de la revolución norteamericana parecen páginas sacadas de la Biblia. Contienen símbolos bíblicos tales como el destino de los colonos que fue comparado con el de los judíos que se encontraban en Egipto, bajo la esclavitud del Faraón, y toda su determinación, subrayaron los lideres, norteamericanos, vino a ellos de las paginas de la Biblia. Enrique Heine, el gran poeta judeo alemán del siglo XIX, con la agudez que le era propia, dijo que desde los tiempos del éxodo, todo la humanidad, en su lucha por la democracia, habla con acento hebreo, porque fue el hebraísmo el que le dio la voluntad, el que ofreció la esperanza a la gente oprimida para que obtuviera su independencia.

Para los profetas hebreos, en cambio, las ideas solamente tienen valor si las sufrimos en nuestra profundidad, si las encontramos en el despertar de  cada día, si la vivimos y actuamos conforme a ellas. De otra manera, quedan en meras palabras sin ningún valor real.

 La cultura hebrea se distinguió por su actitud optimistas, hacia la vida, por su fe en la evolución de la humanidad, por su confianza en la renovación espiritual y moral del hombre, y por la decisión de llevar a cabo en la vida diaria sus enseñanzas. Los profetas hebreos fueron los primeros, en la historia humana, que percibieron la edad de oro de la esperanza no en el pasado o en el Paraíso perdido, sino en el futuro.

Nos preguntamos ahora. ¿Porque medios penetraron los conceptos judaicos en la Civilización Occidental?
Tres siglos antes de la era común se traduce por primera vez la Biblia a la lengua  griega.

Es la versión denominada “Septuaginta”, o de los setenta, porque fue hecha  por setenta sabios judíos de Alejandría en la época de Tolomeo II, llamado Filadelfo. Tres siglos antes de la era común se produjo, como consecuencia de esa traducción una revolución espiritual enorme en el mundo helénico. Los estudiosos han hallado una diferencia considerable entre la literatura helénica hasta el tercer siglo antes de la era común y la que se produjo después.  Se diría que un nuevo espíritu penetro entre los pensadores de aquella época. Se abrió para ellos el mundo de la Biblia tan diferente de normas éticas y sociales, así  como el mundo poético que emana de la cultura judaica.

La traducción de la Biblia Hebrea al latín, por San Jerónimo, conocida como la Vulgata, fue aceptada por todo el mundo culto de la Edad Media. Forma parte de la Biblia Cristiana que esta compuesta por la Biblia Hebrea o Vulgata, Las Epístolas de Pablo, Los Evangelios y Los Hechos de Los Apóstoles, atribuidos a Lucas. La Biblia  ha sido prácticamente traducida a todos los idiomas.

La traducción de la Biblia, no solamente inculco en los hombres ideas y conceptos. También les educo, les enseño a escribir, a hacer versos y a convertir la palabra en poesía.

No hay una literatura en todo el Occidente que no tenga su influencia primaria en la Biblia. Fue la Biblia Hebrea la que produjo el fenómeno de la literatura española. La literatura inglesa se desarrollo con la traducción al ingles del Antiguo Testamento. Bernard Shaw escribió: “Respete la lengua inglesa porque es la lengua de Shekaspeare y de la Biblia”.
La colaboración entre los pensadores judíos y helenistas, sirvió también como vía para que la cultura judaica penetrara y dejara huellas inconfundibles en la cultura occidental.

En Alejandría durante los siglos primero y segundo antes de la era común se formo un centro del pensamiento judaico de gran importancia, que utilizaba el griego para la difusión de sus ideas. Filón, ya mencionado anteriormente, dio las ideas neoplatónicas a los pensadores cristianos posteriores. Existen numerosos trabajos  donde se demuestra que las obras de Agustín de Hipona (San Agustín), Tomas de Aquino y otros padres de la Iglesia, contienen muchas ideas de Filón.

Otro medio por el cual penetraron las ideas judaicas, al mundo occidental, fue a través del cristianismo. Jesús, Pedro, Pablo y los demás apóstoles, todos eran judíos. No se trata solo de su nacimiento y de su origen, sino de su mentalidad, de sus enseñanzas y de sus conceptos.

El nuevo testamento, con ciertas modificaciones, contiene  la enseñanza del Antiguo Testamento Hebreo. Los creadores del cristianismo formaron sus ideas en la época Talmúdica. Contemporáneo de Jesús aunque de más edad, es Hilel, el gran sabio Talmúdico quien puso énfasis, en la idea del amor profundo. El apóstol Pablo dice de si mismo: “es cierto que soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, educado en esa ciudad e instruido a los pies de Gamaliel”.

Pablo, cuyo nombre en hebreo era Saúlo, debió pues, su educación al renombrado fariseo y sabio talmúdico Gamaliel. Fue Pablo el verdadero creador del cristianismo. El descubrimiento de los pergaminos, del Mar Muerto, demuestran hasta que grado, influyeron las ideas hebraicas en los primeros cristianos.

No se puede mencionar un solo humanista cristiano en los últimos dos mil años, que no hubiera tenido la voluntad de aprender hebreo y de conocer la cultura hebraica, Destacadas figuras de la época del Renacimiento tales como: Dante, Bocacccio, Petrarca, Reuchelin, Erasmo etc. Lo hicieron. De la cultura española: Fray Luis de León, Lope de  Vega y muchos otros sabios demostraron gran interés  por conocer las raíces hebraicas.  Lope De Vega, al mencionar las tres lenguas que caracterizan al hombre culto, cita al latín, al hebreo y al griego. El ideal era ser “Trilinguis Homo”.

La cultura judía que se manifestó principalmente en su lengua original. Pero con el correr de los siglos y por dispersión del pueblo judío comenzó a brillar en otros idiomas. Ya de la edad media hemos mencionado al gran Maimonides quien tuvo influencia en los Escolásticos. Tomas de Aquino habla con gran reconocimiento de Maimonides a quien llama Rabí Moisés, y admite que se sintió poderosamente influenciado por el sabio judío en su esfuerzo por hacer una síntesis entre la razón y la revelación.

Si se habla de cultura moderna no se puede omitir a Baruj Spinoza, padre del panteísmo en la filosofía y la religión.
 Al hablar de ciencia y cultura no podemos omitir a algunas de las grandes figuras del pasado reciente, titanes del pensamiento como: Lassalle, Marx, Herman Cohen, Husserl, Bergson, Freud, Sholem,  Buber, Fromm, Arend, Tucholsky,  Toller, Mühsam, Benjamín, Doeblin, Broch y   Einstein para solo mencionar a los más conocidos.

El siglo XX seria inconcebible sin la relatividad especial de Einstein. La teoría general de la relatividad es, según algunos físicos, la más grande creación de la mente humana, obra de Einstein solamente. La contribución de los físicos judíos a la Mecánica Quántica es determinante. La cosmología moderna es prácticamente la creación de Einstein, Schwarchild y Fridmann, todos judíos.  El mundo moderno no funcionaria sin las computadores de las cuales el gran matemático John Von Newman fue uno de los padres.

Con estas reflexiones hemos tratado de hacer una síntesis de la contribución de los judíos a la Cultura Occidental, aunque bastante incompleta debido a su complejidad y extensión. Hemos tratado de tocar varios puntos que creemos importantes desde el punto de vista personal e inobjetable, desde el punto de vista general. Surge ahora una interesante pregunta.

¿Porque no había científicos judíos en la época de Galileo y Newton, como tampoco músicos sino hasta mediados del siglo XIX .

De Galileo conocemos sus problemas con la santa inquisición y de la época de Newton sabemos, que al menos en Inglaterra se requería el sacerdocio para se profesor Universitario. Newton rechazo ese requisito consiguiendo el cargo de profesor en la Universidad de Cambridge, gracias a la intervención de su profesor Isaac Barrow.   ¿Porque no había músicos judíos en la época de Bach? Para esa época, la única forma de manutención para un músico era ser maestro de capilla, en una iglesia, o miembro de algún conjunto musical de un noble cristiano. Ambas posibilidades estaban vedadas para los judíos. Pero la restricción mas importante la tenemos debido a los Ghettos, que desde la Edad Media y hasta las invasiones Napoleónicas los judíos vivían confinados en los mismos, con poco contacto con el mundo exterior. Cuando estos cayeron los judíos se  incorporaron de inmediato en todas las ramas del conocimiento, lo que explica que su producción científica e intelectual se empieza a desarrollar a partir de la segunda mitad del XIX y hace explosión en el siglo XX. Es en ese siglo que los aportes de los intelectuales y científicos judíos logran un número fuera de toda proporción en todas las ramas del saber humano.

Contribuciones de algunos científicos e intelectuales judíos. 
Ludovico Zamenhof, medico judío de Varsovia, inventa el Esperanto: Lenguaje Universal.
Medicina: Desde el  descubrimiento de las vitaminas por Casimiro Funk pasando por el Salvarsan de Paúl Ehrlich hasta le Estreptomicina de Zalman Waxman, las vacuna contra el polio de Salk y Sabin, el psicoanálisis por Freud y Adler, los estudios de criminología de Cesar Lombroso, los trabajos de Salvador Luria, de Baruj Benacerraf etc.
Matemáticas: George Kantor, Emily Noether, Samuel Eilenberg, Shalom Mandelbojt, Benoit Mandelbrojt, John von Neumann, Norbert Wiener, Stanislaw Ulam, Abraham Robinson, Abraham Fraenkel etc.
Física: Einstein, Minkowsky, Born, Pauli, Feynman, Weinberg, Glasho, Lederman, Rabi, Meitner, Oppenheimer, Teller, Wigner etc.
Química: Willstater, Haber, von Baeyer, Klug, etc.
Cosmología: Einstein, Shwartchild, Friedman, Penzias, etc.
Particulas Elementales: Weinberg, Glasho, Zweig, Neeman, Richter, etc.
Ingenieria: Eiffel, Strauss, Steinman, von Karman, etc.
Economia: Samuelson, Kantorowich, Modigliani, Leontief, Marcovich, etc.
Literatura: Below, Zweig, Bashevish Singer, Agnon, Canetti, Ehrenburg, Koestler, Adorno, Kafka, etc.
Musica: Mahler, Shöeberg, Meyerbeer, Hoffman, Offenbach, Shostakovich, etc.
Pintura: Pisarro, Modigliani, Chagall, etc.
Ejecutantes de Violin: Joachim, Auer, Wieniawsky, Heifetz, Menuhin, Huberman, Elman, Oistrach, Gitlis, Kogan, Schering, Zuckerman, Perlman, etc.
Ejecutantes de Piano: Godowsky, Rubinstein, Horowitz, Shnabel, etc.
Grandes Directores Musicales: Bruno Walter, Kleiber, Stokovsky, Klemperer, etc.

Nota:

Las ecuaciones más importantes de la historia de la física son: la ley de la gravitación universal de Newton, las ecuaciones electromagnéticas de Maxwell.

Las ecuaciones de Einstein, de las cuales la mas famosa y conocida es la de la equivalencia entre la energía y la masa es E=mc2. Su ecuación de la Relatividad General dio origen a las teorías de la creación del universo y en especial la teoría del Big Bang.

G R A C I A S

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Lunes 07-Sep-2009 7:16 PM
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