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EVOLUCIÓN HACIA LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Por José Blumenfeld.

Cuadernos de la Shoá N° 2 (CS2) ofrece una brillante propuesta: Poner de manifiesto, con claridad, la estrecha relación entre la Segunda Guerra Mundial (SGM) y la Shoá.

Como bien se señala en CS2, en la conferencia "El Pogrom de Noviembre" de Yehuda Bauer y en muchos otros trabajos, la Shoá no se habría producido de no haber tenido lugar la Segunda Guerra Mundial. Es decir que ambos hechos, se interrelacionan, están imbricados y se retroalimentan.

Tanto la SGM como la Shoá, de alguna manera, ya eran objetivos establecidos de antemano por Adolf Hitler y el nacional-socialismo. Cito un párrafo de Mein Kampf – Historia de un libro de Antoine Vitkine (p. 9)

"En Mein Kampf, Hitler había anunciado la mayor parte de sus crímenes futuros. Programa del terror, proyecto racista y totalitario, voluntad manifiesta de dominar al mundo, nunca fue un libro oscuro y hermético,…"

Cabe hacer referencia al antecedente del genocidio armenio que, como se señala en las fuentes arriba mencionadas, también se produjo en un contexto bélico, el de la PGM, y con similar fundamentación ideológica: los armenios fueron demonizados como el enemigo interno de Turquía, aliado de las potencias centrales (Alemania y Austria-Hungría) en su lucha contra su ancestral enemigo, el Imperio ruso.

Es por ello que resulta importante mostrar, como lo hace CS2, la evolución paulatina y sostenida, hacia la SGM, de los acontecimientos en Alemania. Aunque esa evolución se produce, obviamente, durante el período que va desde la asunción del poder por parte de Adolf Hitler hasta la SGM, considero también necesario poner de relieve hechos correspondientes al período anterior, pero posteriores a la PGM.

Como consecuencia de la derrota de Alemania en la PGM, se le impuso el Tratado de Versalles (28/06/1919) que, en sus aspectos militares, estableció:

-La restricción a 100.000 del número de soldados permitidos al estado alemán.

-La supresión del servicio militar obligatorio

-La entrega del material de guerra y de la flota de guerra

-La disolución del Estado Mayor del Ejército

-La prohibición de fabricar material de guerra para fuerzas terrestres, navales o aéreas

-La ocupación de la orilla izquierda del río Rin

-La desmilitarización de Renania

El 26/2/1919, ya se había establecido que el Sarre sería administrado por la Sociedad de Naciones, a través del fideicomiso de Francia, por un período de 15 años.

Además, el Tratado de Versalles impuso la devolución de Alsacia y Lorena a Francia, Almady a Bélgica, la zona norte de Schlewsig a Dinamarca y la entrega del corredor de Danzig a Polonia, que separó a Prusia Oriental de Alemania. Sin embargo, se dejaba al Reich casi intacto geográfica y económicamente. Tengamos en cuenta que ningún lugar de Alemania había sido escenario de acciones bélicas.

En cuanto a la restricción del número de soldados, estimo necesario describir cómo, sin violar formalmente el Tratado, en Alemania se fue constituyendo la base de una enorme cantidad de personal militar.

La desmovilización forzosa del ejército, hasta la fuerza máxima de 100.000 hombres permitida por el tratado (un tamaño ínfimo respecto al anterior), dejó en la calle a una cantidad enorme de militares de carrera que se vieron obligados a encontrar un nuevo medio de subsistencia en un país vencido, con una economía, en pleno declive, y tensión social. Todo éso favoreció la creación y organización de los Freikorps, así como otros grupos paramilitares.

La lucha de los Freikorps y sus aliados contra los movimientos revolucionarios alemanes, a veces con la complicidad o, incluso, el apoyo de las autoridades, hizo que tanto ellos como los segmentos de población que les apoyaban se fueran inclinando cada vez más hacia un ideario reaccionario y autoritario, del que surgiría el nazismo, que se convirtió en el gran aglutinador a finales de los años 20 e inicios de los 30.

Hasta entonces, había sido un partido en auge, pero siempre minoritario; un intento prematuro de hacerse con el poder por la fuerza (el Putsch de Múnich) acabó con varios muertos, el partido ilegalizado y Hitler en la cárcel. Es durante ese periodo de encarcelamiento que escribió Mein Kampf (Mi lucha), el libro en el que sintetizó su ideario político para Alemania.

Desde 1919, muchos partidos y movimientos políticos crearon milicias, con o sin armamento, no sólo los de derechas sino también el partido Socialdemócrata y el Comunista. En 1920/21, sobre la base de ex combatientes en la PGM, el Partido Nazi creó las SA y, en 1923, las SS. Estas milicias no contravenían, formalmente, al Tratado de Versalles, ya que no dependían directamente del estado ni del gobierno.

Los mandos del ejército observaban atentamente el surgimiento y desarrollo de estas agrupaciones paramilitares, y apoyaban a las que consideraban afines, o más cercanas, al militarismo. Ese apoyo se materializaba de diversas maneras, entre otras con adiestramiento y entrenamiento militar.

A comienzos de 1933, Alemania contaba con una enorme cantidad de personal "militar", suficientemente entrenado y organizado jerárquicamente, muy motivado, en condiciones de pasar a integrar de inmediato las fuerzas armadas regulares. La importancia de las SA, que incluían a las SS, puede verse en la evolución del número de sus miembros: más de 100.000 a fines de 1930; 400.000 en febrero de 1932; 2.500.000 en junio de 1934, momento de su disolución.

El 30/01/1933 Hitler es nombrado Canciller del Reich, lo que le permitirá poner en práctica su programa, explicitado en Mein Kampf. A partir de entonces, las restricciones militares fueron sistemática y progresivamente violadas, tanto secreta como abiertamente.

Con posterioridad a enero de 1933, todas las formaciones paramilitares, salvo las SA y las SS, fueron disueltas, al igual que los partidos políticos a los que respondían.

En enero de 1934 Forma el Consejo de Defensa del Reich para que elabore un proyecto de movilización de 240.000 fábricas de material bélico y para el rearme.

El 1/10/1934 ordena triplicar el número de soldados de 100.000 a 300.000.

El 13/1/1935 se realiza un referéndum en el Sarre que, abrumadoramente, decide pertenecer a Alemania.

El16/3/1935 promulga la ley de servicio militar obligatorio y fija una fuerza para período de paz de 500.000 hombres.

El 7/3/1936 Alemania ocupa de la orilla izquierda del Rin y remilitariza Renania, que incluye a la Cuenca del Ruhr.

En agosto de 1936 le escribe un memorándum a Goering para que se encargue de preparar al país para la guerra dentro de los cuatro años.

El 30/1/1937 retira a Alemania de la firma del Tratado de Versalles y de la Sociedad de Naciones.

Considero útil señalar que el plan maestro del sistema de carreteras, incluidos los proyectos y planos detallados, ya se había completado en 1928. Hitler lo llevó a la práctica rápidamente, no sólo con el propósito de dar trabajo a través de financiación pública, ayudando a resolver las consecuencias de la espantosa crisis económica, sino también para tener disponible una red de carreteras que permitiera movilizar con rapidez personal y equipos militares de un lugar a otro (de un frente a otro) de Alemania. Del plan original, fue modificada la capacidad de soporte de esos caminos, a efectos de poder transportar equipos tan pesados como tanques, cañones, etc., que ya se estaban diseñando y construyendo.

Bibliografía

- Cuadernos de la Shoá N° 2 – Generaciones de la Shoá – Noviembre de 2011

- Auge y Caída del Tercer Reich – William L. Shirer

- Mein Kampf – Historia de un Libro – Antoine Vitkine – Anagrama – 2009

- Internet – Google - Wikipedia.

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Lunes 28-Nov-2011 6:27 PM
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