Comienzo con
un pequeño fragmento de un poema llamado “Elegía
por los pequeños pueblos judíos de Polonia”
. Fue escrito por Antoni Slominski en 1947.
“Han
desaparecido esos pequeños pueblos
Donde el viento unía los cánticos bíblicos
Con las tonadas polacas y el lamento eslavo.
Han desaparecido esos pequeños pueblos
Donde el zapatero era poeta, el relojero un filósofo
Y el peluquero un trovador” (1).
La política
aplicada por el régimen nazi utilizó el terror como
política de ejercicio del poder. El nazismo montó
gradualmente y en forma progresiva un dispositivo aterrador que
fue suprimiendo poco a poco, la posiblidad de una respuesta .
Cualquier destello de subjetividad era castigado con la muerte.
El dispositivo aterrador dejó a todo ser humano, al menos
en un primer momento, mudo y perplejo a “merced del opresor”.
Lo que la política nazi demostró con sus “métodos”
es que, mediante dispositivos eficaces de aplastamiento de los sujetos,
se puede reducir a cualquier humano, en palabras
de Maurice Rossel, “a no ser más que una mirada
viviente” (2).
A pesar de
este intento de exterminio, despues de un cierto período
de tiempo, los miembros de las comunidades sometidas, fueron saliendo
de la perplejidad, como lo atestiguan los numerosos movimientos
de resistencia no solamente armada. Escribir, cantar, actuar, enseñar,
aprender, ayudar, organizarse y aún hacer el gesto de higienizarse
fueron las infinitas formas en que los sujetos resistierona la política
del terror. Ayudar a las victimas fue una de las formas
mas exquisitas de resistencia que encontraron los seres humanos
para reponder ante la barbarie.
Para el que
testimonia de su tragedia se trata de una experiencia de subjetivación
es decir de recuperación de su dignidad personal. Despues
de 60 años de finalizada la guerra, hay sin embargo un riesgo
para nosotros: “Seguir perplejos escuchando el relato
del exterminio”.
Una mujer sobreviviente
del ghetto de Lodz, entre medio del relato de los horrores que había
padecido, deslizó: “¿Sabía vos
que en Polonia los sastres eran poetas? Ah sí. “Contame:
¿ cómo eran los sastres-poetas?”. Fue
allí que se abrió una nueva historia tan verdadera
como la de la Shoah pero que el dolor de la pérdida había
borrado. Hubo una vida antes de la guerra, una historia que le pertenecía
y había quedado sepultada bajo las cenizas. Fue así
que recuperamos los diamantes de su historia pasada . Luego de muchos
años de sufrimiento por lo perdido, Dzunia recuperó
momentos felices de su historia de preguerra . Al construir su historia
también volvió a dar vida a esa comunidad que el nazismo
intentó exterminar. Poder olvidar por un instante el dolor
de la pérdida le permitió a Dzunia recordar que hubo
una historia pasada que podía ser recuperada a pesar del
intento de asesinato de la memoria. Recordemos que los nazis no
sólo eliminaron las sepulturas sino que también hicieron
desaparecer las actas de nacimiento en un intento por borrar toda
huella de la existencia de los grupos que planificaban exterminar.
En 1999 realicé
mi primer viaje a Polonia en busca de los diamantes depositados
en 1000 años de historia de la comunidad judía polaca.
El primero de ellos lo encontré en el mismísimo palacio
de la bella Cracovia. Fue allí donde el rey Kazimierz el
grande, que reinó en Polonia entre los años 1333 y
1370, se enamoró de Estherka, la hija de un sastre judío.
Como Ester, el personaje bíblico, también aquí
el relato sostiene que Estherka intercedió ante el rey a
favor de su pueblo. El hecho es que en el año 1334 el rey
Kazimierz confirmó y extendió el estatuto de Kalish,
verdadero cuerpo legal que otorgaba priviligios y derechos a los
judios que querían vivir en Polonia (3).
Muchas ciudades y pueblos polacos registran en
su historia las huellas de este amor. Dice una de las leyendas que
la ciudad de Radom recibió su nombre por las palabras Radosc
y Dom que significa “la casa de la alegría” ya
que allí estaba la residencia donde el rey se encontraba
con Estherka.
Los polacos
se dicen eslavos, “slowiani” que proviene de “slowo”
que en su lengua quiere decir palabra. Esta historia de amor entre
el rey polaco católico y la joven judía selló
el encuentro entre el pueblo del libro y el pueblo de la palabra.
Referencias
(1) “Elegia miasteczek zydowskich ” de Antoni Slonimski,
Warszawa 1947 (traducción personal). [volver]
(2) Maurice
Rossel era un oficial del ejército suizo que fue enviado
a Berlin como delegado del Comité Internacional de la Cruz
Roja (CICR). Tenía que visitar los campos de prisioneros
de guerra y controlar que se cumplieran las convenciones de Ginebra.
Fue el único delegado que visitó Auschwitz en 1943.
Y el Campo “modelo” de Theresienstadt en junio de 1944.
En 1979, durante una entrevista con Claude Lanzmann, este delegado
del Comité Internacional de la Cruz Roja, dijo : “de
los prisioneros no quedaba más que unos enormes ojos mirando:
una mirada viviente. El resto era un despojo de piel y huesos”.
Maurice Rossel, sin embargo en 1944, informó por escrito
que en los campos de concentración no había violaciones
a las convenciones de Ginebra. [volver]
(3) Estatuto
de Kalisz: Emitido por Boleslaw , el piadoso en 1264 en la ciudad
de Kalisz en Polonia. [volver]