TEXTOS


CUANDO LOS SASTRES ERAN POETAS
Por Irma C. Wyszogrodski de Peusner (Zully) (2005)

Dedico este trabajo a mi tio Boris Thaler sobreviviente de guerra fallecido recientemente en Paris.
Mi tio, que fue un niño de 5 años cuando comenzó la Shoah, era sastre y poeta.

Comienzo con un pequeño fragmento de un poema llamado “Elegía por los pequeños pueblos judíos de Polonia” . Fue escrito por Antoni Slominski en 1947.

“Han desaparecido esos pequeños pueblos
Donde el viento unía los cánticos bíblicos
Con las tonadas polacas y el lamento eslavo.
Han desaparecido esos pequeños pueblos
Donde el zapatero era poeta, el relojero un filósofo
Y el peluquero un trovador” (1).

La política aplicada por el régimen nazi utilizó el terror como política de ejercicio del poder. El nazismo montó gradualmente y en forma progresiva un dispositivo aterrador que fue suprimiendo poco a poco, la posiblidad de una respuesta . Cualquier destello de subjetividad era castigado con la muerte. El dispositivo aterrador dejó a todo ser humano, al menos en un primer momento, mudo y perplejo a “merced del opresor”. Lo que la política nazi demostró con sus “métodos” es que, mediante dispositivos eficaces de aplastamiento de los sujetos, se puede reducir a cualquier humano, en palabras de Maurice Rossel, “a no ser más que una mirada viviente” (2).

A pesar de este intento de exterminio, despues de un cierto período de tiempo, los miembros de las comunidades sometidas, fueron saliendo de la perplejidad, como lo atestiguan los numerosos movimientos de resistencia no solamente armada. Escribir, cantar, actuar, enseñar, aprender, ayudar, organizarse y aún hacer el gesto de higienizarse fueron las infinitas formas en que los sujetos resistierona la política del terror. Ayudar a las victimas fue una de las formas mas exquisitas de resistencia que encontraron los seres humanos para reponder ante la barbarie.

Para el que testimonia de su tragedia se trata de una experiencia de subjetivación es decir de recuperación de su dignidad personal. Despues de 60 años de finalizada la guerra, hay sin embargo un riesgo para nosotros: “Seguir perplejos escuchando el relato del exterminio”.

Una mujer sobreviviente del ghetto de Lodz, entre medio del relato de los horrores que había padecido, deslizó: “¿Sabía vos que en Polonia los sastres eran poetas? Ah sí. “Contame: ¿ cómo eran los sastres-poetas?”. Fue allí que se abrió una nueva historia tan verdadera como la de la Shoah pero que el dolor de la pérdida había borrado. Hubo una vida antes de la guerra, una historia que le pertenecía y había quedado sepultada bajo las cenizas. Fue así que recuperamos los diamantes de su historia pasada . Luego de muchos años de sufrimiento por lo perdido, Dzunia recuperó momentos felices de su historia de preguerra . Al construir su historia también volvió a dar vida a esa comunidad que el nazismo intentó exterminar. Poder olvidar por un instante el dolor de la pérdida le permitió a Dzunia recordar que hubo una historia pasada que podía ser recuperada a pesar del intento de asesinato de la memoria. Recordemos que los nazis no sólo eliminaron las sepulturas sino que también hicieron desaparecer las actas de nacimiento en un intento por borrar toda huella de la existencia de los grupos que planificaban exterminar.

En 1999 realicé mi primer viaje a Polonia en busca de los diamantes depositados en 1000 años de historia de la comunidad judía polaca. El primero de ellos lo encontré en el mismísimo palacio de la bella Cracovia. Fue allí donde el rey Kazimierz el grande, que reinó en Polonia entre los años 1333 y 1370, se enamoró de Estherka, la hija de un sastre judío. Como Ester, el personaje bíblico, también aquí el relato sostiene que Estherka intercedió ante el rey a favor de su pueblo. El hecho es que en el año 1334 el rey Kazimierz confirmó y extendió el estatuto de Kalish, verdadero cuerpo legal que otorgaba priviligios y derechos a los judios que querían vivir en Polonia (3). Muchas ciudades y pueblos polacos registran en su historia las huellas de este amor. Dice una de las leyendas que la ciudad de Radom recibió su nombre por las palabras Radosc y Dom que significa “la casa de la alegría” ya que allí estaba la residencia donde el rey se encontraba con Estherka.

Los polacos se dicen eslavos, “slowiani” que proviene de “slowo” que en su lengua quiere decir palabra. Esta historia de amor entre el rey polaco católico y la joven judía selló el encuentro entre el pueblo del libro y el pueblo de la palabra.

Referencias


(1) “Elegia miasteczek zydowskich ” de Antoni Slonimski, Warszawa 1947 (traducción personal). [volver]

(2) Maurice Rossel era un oficial del ejército suizo que fue enviado a Berlin como delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Tenía que visitar los campos de prisioneros de guerra y controlar que se cumplieran las convenciones de Ginebra. Fue el único delegado que visitó Auschwitz en 1943. Y el Campo “modelo” de Theresienstadt en junio de 1944. En 1979, durante una entrevista con Claude Lanzmann, este delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja, dijo : “de los prisioneros no quedaba más que unos enormes ojos mirando: una mirada viviente. El resto era un despojo de piel y huesos”. Maurice Rossel, sin embargo en 1944, informó por escrito que en los campos de concentración no había violaciones a las convenciones de Ginebra. [volver]

(3) Estatuto de Kalisz: Emitido por Boleslaw , el piadoso en 1264 en la ciudad de Kalisz en Polonia. [volver]

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Monday 05-Dec-2005 12:48 PM
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