Esta nota es en respuesta a la repetida y aún vigente acusacion a las víctimas del Holocausto de haber ido "como ovejas al matadero" y durante la fuerte, dura y dolorosa batalla contra el Hezbollah
Honra siento por un ser humano que incluye valores de dignidad, respeto, igualdad, amor al prójimo , aceptar las diferencias y a no discriminar. Los judíos tenemos de todo, como en todos los pueblos. Es verdad que en este momento necesitamos fuerzas, sentir la unión para afrontar nuevamente la barbarie de la guerra. Ganamos batallas, pero perdimos demasiada sangre. Nunca debemos avergonzarnos frente a situaciones inmanejables como lo fue el Holocausto, no fué vergüenza y en ningún momento se dejó de luchar. Cada uno como pudo sobrevivió y miles arriesgaron sus vidas no solo por ellos mismos sino por la dignidad de un pueblo. No permito bajo ninguna circunstancia, aún en esta que nos moviliza desde lo más profundo de nuestras vísceras, que se hable de que nos dejamos llevar con vergüenza. Nunca fuimos ovejas, sino personas comunes, unas tal vez mas sufridas que otras, y cada una desde su concepción de vida y desde lo inimaginable de la barbarie, empleó los mecanismos como pudo para poder sobrevivir y al contrario, con esto mostramos nuestra dignidad frente a la vida y a la muerte.
Una cosa es tener fe y dar esperanza y otra es jactarse de nuestros triunfos en las guerras. Se que estas cosas nos movilizan, pero si buscamos la unión no usemos el término VERGÜENZA, ni OVEJAS, no DISCRIMINEMOS a personas que pertenecen a nuestro pueblo, pues en lo que pasaron justamente demostraron fortaleza, dignidad y pelearon con todo lo que tuvieron a su alcance. Que no se mezcle más en la exaltación para darnos valor y que podemos derribar a un adversario " esas palabras" y menos aún en este medio que tiene que ver con la dignidad, no con la vergüenza.