Queridos amigos,
Terminamos nuestro sexto año de encuentros. Un año difícil es el que estamos dejando atrás. Nuestro castigado país, que aún no emerge de esta triste e injusta realidad social y política, nos sigue albergando y en su seno seguimos insistiendo con nuestro mensaje de esperanza y nuestra voluntad de hacer y contribuir en nuestra medida.
Una de nuestras compañeras, mientras tanto, Ana Baron, hizo aliá en este mes. Con sus hijos viviendo en Israel y las difíciles condiciones locales, no le quedó otro camino que volver a cambiar de lugar de residencia. Otra vez cambiar de idioma, de costumbres, de cultura. Nuevas comidas, nuevos olores, la misma esperanza, la misma fuerza y la misma capacidad de resurrección que ya conocemos. Es una sobreviviente. Sabe de estas cosas. Sabemos de estas cosas. Lo sabemos además de por sobrevivientes de la shoá, por judíos, porque hemos sido constituídos en la incertidumbre, hemos aprendido a tomar nutrientes de cualquier tierra, a cualquier profundidad, sabiendo que nuestras raíces seguirían vivas transportadas a otros suelos. Ana Baron se fue a Israel. Para hablar con propiedad, Ana Baron volvió a Israel, fue otro judío que hizo propio el suelo bajo sus piés en este camino al retorno. El Pueblo del Libro, definición de errancias, incertezas y búsquedas incesantes, se ha vuelto una Nación. Allá fue Ana Baron. Con nuestro cariño.
La sorpresa fue verla, dos días después de su partida, en el centro de la foto que apareció en la edición del jueves 19 de diciembre en La Nación (acá se ve chiquito, pero hela aquí, rubia, con un chal, en la edición en papel se veía perfectamente):
ULTIMAS REUNIONES
Las notas salientes de las últimas reuniones fue, por un lado la proyección de un documental Luis Puenzo hecho basado en algunos testimonios de sobrevivientes, entre los cuales se contaban tres de nuestro grupo. Hemos compartido, con mucha emoción, sus testimonios, crudas verdades, dolores que vuelven como viejos amigos con quiénes se puede llorar.
Pero, no todo es pena, también tuvimos la tradicional reunión de fin de año, que consistió este año en un asado bien argentino. Frida y Francis, nuestros factotum, no pudieron venir, entonces se hicieron presentes con un regalo al grupo: una contadora de cuentos. Inés Grimland, hija de sobrevivientes ella misma, compartió con nosotros, con un toque humorístico, las peripecias que todos conocemos de nuestra adaptación y algunos aspectos de nuestra vida como judíos. También cantamos y, como dice la frase que encabeza este boletín, nos dimos las manos y seguimos andando.
PRESENTACIONES DEL DOCUMENTAL
- El martes 23 de noviembre se emitió a todo el país por el canal 7. Las palabras de presentación estuvieron a cargo del periodista Victor Hugo Morales. Las medidas del rating correspondientes a la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, dieron que fue vista por 200.000 personas. Todo un éxito!
- En Colombia se presentó en el mes de noviembre, en Bogotá ante 70 espectadores. Estela Goldstein, hija de sobrevivientes, lideró la actividad con gran suceso. Recibió invitaciones para repetir la presentación en las ciudades de Cali, Barranquilla y Medellín.
- En la asociación Budista Soka Gakkai se presentó el domingo 8 de diciembre. Éste es el comentario enviado al director:
Estimado Bernardo:
Quisiera agradecerte muchísimo el maravilloso encuentro que nos brindaron vos y el grupo el día domingo. Son muy pocas las oportunidades que uno tiene de encontrarse con personas valiosas de verdad, de tamaño calibre humano. Creo que la jornada de ayer fue maravillosa por esto, por darnos la enorme posibilidad de conocer a personas como ustedes, que transmiten con tanta espontaneidad y alegría su corazón lleno de esperanza.
Todos los jóvenes participantes nos confesaron que su expectativa acerca de este encuentro se vió ampliamente superada. Cada uno de ellos nos transmitió estar profundamente conmovido al ver tan de cerca la injusticia y la crueldad que el propio hombre puede revelar. Pero a la vez, nos contaban que tras la charla, había renacido en ellos la absoluta decisión de contribuir a la erección de un mundo mejor, a la creación de una era en donde el valor supremo sea la dignidad de la vida. Otros nos comentaban que se veían profundamente alentados a superar sus dificultades actuales, al ver cómo personas con biografías tan duras y dolorosas conservaban su alegría de vivir intacta. Quisiera que por tu intermedio, le agradezcas una vez más de todo corazón, a cada uno de los participantes del excepcional vídeo que has realizado. Y especialmente te pedimos que envíes un beso muy grande a las señoras Anya, Herty, y Cathy, quienes nos visitaron personalmente en el Auditorio de la Paz. La sonrisa y la calidez que cada una de ellas nos ha obsequiado quedaran guardadas por siempre en nuestra memoria y en nuestro corazón.
Una vez más muchísimas gracias, nuestro más sincero abrazo a todos, y deseamos poder encontrarnos pronto nuevamente.
Eduardo Aregger,Titular del Departamento de Estudiantes Universitarios, Soka Gakkai Internacional de la Argentina.
POEMA del poeta español León Felipe, en djudeo-espanyol (el mal llamado "ladino"):
AUSCHWITZ
Estos poetas del Inferno,
Dante, Blake, Rimbaud...
ke avlen kon boz basha....
ke tanyan mas basho...
ke se kayen!
Oy
kualker morador de la Tierra
save mas muncho del Inferno
ke estos tres poetas endjuntos.
Yo se ke Dante tanye muy bien el violin...
O, el de la grande virtud!
Ama ke no keran agora
kon sus tersetos maraviyozos
i sus endekasilabos perfektos
espantar a este chiko mansevo djudio
ke esta aki, espartido de sus djenitores...
I solo
solo!
asperando su sira (turno)
en los fornos krematorios de Auschwitz.
Dante... tu abashates a los infernos
kon Virgilio de la mano
(Virgilio 'el gran cicerone')
i akeyo vuestro de Divina Komedia
fue una aventura amuzante
de muzika i turizmo.
Esto es otra koza.. otra koza...
Komo te vo eksplikar?
Si no tienes imajinasion!
Tu... no tienes imajinasion.
Akodrate ke en tu 'inferno'
afilu no ay un manseviko...
I este ke estas viendo aki...
esta solo.
Solo! Sin cicerone...
asperando ke se van avrir las puertas de un inferno
ke tu, povereto morador de Florensia!,
no pudites afilu ni imajinar.
Esto es unotra koza... komo te vo dizir?
Mira! Es es un lugar ande no se puede
tanyer el violin.
Aki se bozean (rompen) las kuedras de todos
los violines del mundo.
Me avesh entendido, poetas del Inferno?
Virgilio, Dante, Blake, Rimbaud...
Devesh avlar kon boz mas basha!
Devesh tanyer mas basho!
Tanyer mas basho!... ssshhh!
Kayadez!!
Yo so tambien un gran tanyedor de violin...
Y tanyi en el inferno un alay de vezes.
Ama, agora, aki...
rompo mi violin i me esto kayando.
LA MAESTRA: RAQUEL HODARA
El primero de diciembre se fue Raquel Hodara. En su amada Jerusalem, un domingo, el primer día de la semana. Se fue. Quedaron sus palabras, sus ideas, los ecos de su voz.
Su mirada sobre los sobrevivientes de la Shoá, cambió la mirada de muchos otros, la volvió más humana, más profunda. Mujer valiente, inteligente, lúcida, no temía llamar a las cosas por su nombre , sin miedo ni hipocresías. SABÍA de verdad sobre la Shoá, con ese saber que pocos que no lo han pasado pueden tener. Sabía y era conciente de la complejidada de la situación y de la imposibilidad de abrir juicios y de la humildad con la que había que hablar con los sobrevivientes.
Haciendo frente a tanta cosa bien intencionada pero superficial y tranquilizadora que suele escucharse sobre la shoá, solía decir que no bastaba con solidarizarse y emocionarse, había que sentarse en la silla y estudiar. Y vaya si estudiaba y vaya si transmitía!
Recordaremos por siempre su humor, su energía, su capacidad didáctica, su alegría de vivir. Nos quedan sus clases sobre Tanaj grabadas en cassettes, aquel video con una de sus conferencias, unos pocos escritos -no le gustaba escribir, prefería el contacto con la gente- y para quienes tuvimos el privilegio de conocerla y quererla, el recuerdo de su voz, de su picardía y sagacidad y su generosidad sin límites. Ojalá alguna vez conozcamos sus investigaciones sobre la mujer en el gueto, investigaciones que han quedado inconclusas.
Los Amigos de la Universidad Hebrea de Tel Aviv le hicieron un conmovedor homenaje el pasado 17 de diciembre. Allí estuvimos.
Chopin en el gueto de Varsovia
Texto del periodista CARLOS COLÓN (Sevilla, España)
Cuando Alemania invadió Polonia en septiembre de 1939, Wladyslaw Szpilman, un conocido pianista de 27 años, estaba interpretando el Nocturno en Do Menor de Chopin en la radio estatal polaca. El primer bombardeo de Varsovia le interrumpió. En 1945 volvió a sentarse ante un piano en la radio y a interpretar el Nocturno, esta vez íntegro. En esos seis años había vivido las primeras humillaciones que imponía a los judíos la invasión nazi, la escalada de gratuitas crueldades, el traslado con sus padres y hermanos al gueto en el que hacinaron a medio millón de judíos de los que pocos sobrevivieron, la deportación de su familia a los campos de exterminio, la vida oculta protegido por amigos polacos de la Resistencia, la sublevación del gueto, la durísima y solitaria supervivencia en las ruinas de los barrios bombardeados por los aliados o destruidos por los alemanes y la sorprendente ayuda recibida de un alto oficial alemán, amante de la música, que le permitió seguir escondido en un desván en los últimos meses de la guerra.
Szpilman, que después fue concertista de éxito, escribió el relato autobiográfico de estos seis años en 1946, pero las autoridades comunistas lo prohibieron a causa de lo que es su mayor valor: presentar los hechos objetivamente, con la asepsia de la crónica y la exactitud del reportaje. La obra quedó inédita hasta que en los años 90 su hijo, con quien jamás habló de los años del gueto, la encontró y le convenció de la necesidad de publicarla. Editada en 1998, conoció un inmenso éxito.
Desde que la leyó, el hijo de otro superviviente que jamás había hablado de su tragedia a los suyos decidió llevarla al cine. Era Roman Polanski, niño en el gueto de Cracovia que vivió la deportación de su padre y la muerte de su madre en un campo de exterminio. Antes del fallecimiento de Szpilman en agosto de 2000, se entrevistó con él para intercambiar impresiones acerca del tratamiento cinematográfico de su libro, decidiendo reproducir su estilo directo y evitar toda retórica. Si el crítico Josep M. Soria definió la obra como "simple descripción que, por su llaneza e inmediatez, adquiere una fuerza enorme", puede decirse lo mismo de la película de Polanski. Absolutamente centrada en Szpilman, presencia objetiva ante una cámara que, a la vez, contempla la realidad desde su punto de vista, la fuerza abrumadora de la película y lo que hace que los ojos se llenen de lágrimas al verla es precisamente su elaborada sencillez, su total ausencia de retórica y su naturalidad (valores que hacen también sobrecogedora la interpretación de Adrien Brody).
Contar con naturalidad los más inimaginables horrores los multiplica por un factor de realidad que los hace aún más intolerables. Afortunadamente, algo sobrepasa al horror: la humanidad de tantas víctimas y héroes. En ellos está la raíz de la esperanza que, al final, se sobrepone a la amargura en el bellísimo final de esta obra maestra.
Esperamos ansiosamente su estreno en Buenos Aires y su suceso compitiendo por el Oscar en la Academia de Hollywood en el rubro cine extranjero.
Medalla póstuma de los Justos para una pareja de Pas-de-Calais
Como ya nos han contado nuestros queridos Hertie y Maurice, vemos este nuevo testimonio de niños salvados gracias al coraje cívico de alguna gente cuyo ejemplo debiera ser hoy un eje de la educación en busca del humanismo y la eticidad.
A continuación, la noticia publicada en Le Monde:
La medalla de los Justos de Yad Vashem será entregada en forma póstuma a una pareja de agricultores que han cobijado a dos niños judíos entre 1942 y 1945 en su granja de Ostreville (Pas-de-Calais). La información fue dada por una de sus hijas que vive en la villa vecina de Lillers.
François y Henriette Dhollande, fallecidos en 1959 y 1971, han recibido en 1942 a Jacques Krystal y su hermanita Hélène, judíos de origen polaco de 5 y 2 años respectivamente. "Su padre había sido internado en el campo de Drancy donde fue asesinado. La madre,imposibilitada de atender a sus necesidades, y los confió a una prima de Lille. Mis padres la conocían y la propusieron hacerse cargo de los niños" explicó a la agencia AFP Léontine Duriez-Dhollande, una de los ocho hijos de la pareja que tenía entonces 22 años.
La medalla de los Justos entre las Naciones, la mayor distinción otorgada a los no-judíos por el Estado de Israel, está destinada a personas que, aún con riesgo de su propia vida, han ayudado a un judío para que se salvara de los nazis. Ha sido otorgada a 18.000 personas en el mundo, 2.000 de las cuales, francesas ."Era mi sueño premiarlos como Justos" dijo al periódico local Jacques Krystal, para quien "estar con los Dhollande fue el período más bello de mi vida". La medalla y el diploma a nombre de los Dhollande serán enviadas a la embajada de Israel que organizará una ceremonia en su honor. Sus nombres serán grabados sobre el muro del honor en el jardín de los Justos entre las Naciones de Yad Vashem en Jerusalem. El Departamento de los Justos ha expresado el 5 de diciembre su "profundo reconocimiento" a Léontine Duriez-Dhollande y su hija Clara, quienes "han asistido y ayudado a sus padres en su acto de valentía".
GRUPO de 2G
Se ha constituido un pequeño grupo de hijos de sobrevivientes, varios hijos de miembros del grupo de Niños de la Shoá. Para cada uno hay un tiempo en el que la necesidad de ponerse en contacto con esa historia sucedida antes de nacer se vuelve perentoria. Transmitan por favor a quienes consideren la existencia de este grupo. Tal vez haya personas que lo están buscando y no conocen su existencia. Para quien lo desee, favor de contactarse con Diana Wang al 4795-5179, e-mail: diana@dianawang.net
FELIZ AÑO NUEVO Y NOS VEMOS EN MARZO
Si lo desea puede acercarse a nosotros
Llamando a la Sra. Frida al tel. 4773-9968, e-mail: franlevar@yahoo.com.ar
o a la Sra. Katy al tel. 4783-0373, e-mail: kt_kertesz@fibertel.com.ar