BOLETINES


Segunda Generación - HIJOS DE SOBREVIVIENTES DE LA SHOA
BOLETÍN #5 - JULIO 2003


PROXIMA REUNIÓN: LUNES 4 DE AGOSTO 20 HS


¿ La mesa de los quince?

Nuestro grupo está formado por un número que ronda las 40 personas. De entre ellas, hay un núcleo que siempre viene a las reuniones y, en el otro extremo, personas que por diferentes razones no pueden venir pero quieren estar informadas de lo que hacemos y pensamos. En el medio, hay gente que viene discontinuadamente, también por diferentes razones (algunos supongo que porque necesitan tomar distancia, tomar aire como digo yo, otros por cuestiones laborales, otros por una gripe propia o de un hijo, otros porque están de viaje). También están los que vienen por primera vez.Lo curioso es que cuando cuento cuántos somos, siempre me da alrededor de quince.

Habría que consultar a algún cabalista para saber si esto pudiera tener algún significado, pero mientras tanto, que quede como dato fáctico y simpático.


LOS TEMAS TRATADOS

Como ante algo sagrado . El tema que nos había convocado era la revisión geográfica y cronológica, pertrechados con un pequeño mapa y un atlas de la shoá.Había sugerido que quienes tuvieran documentos los trajeran a la reunión. Lo hicieronMarisha y Jean. Sacaron de un sobre, con cuidado, con extrema delicadeza, como sitemieran quelos papeles se desintegraran delante de nuestros ojos, manojos de hojas amarillas, documentos, fotos... Sentíamos que estábamos ante un ritualsagrado en el que nos poníamos en contacto con objetos concretos que pertenecieron a nuestros padres, fragmentos de nuestras piedras fundacionales. Papeles manuscritos, letras apretadas, idiomas varios, tintas de diferentes colores: ahí estaban historias o momentos de historias a descifrar. Deslumbrados, en silencio, temiendo quebrar el clima con una palabra demás, escuchamos los relatos conmovidos de Marisha que encontró el nombre de esos dos hermanos que sabía habían sido la primer familia de su padre, la que pereció... y vimosla foto de la que Jean nos había hablado en la reunión anterior, aquélla que estaba en aquel cajón que no se debía abrir y que guardaba la imagen,de ese bebé que lo será por toda la eternidad.

Geografía y cronología. Hablamos algo de la geografía y de la cronología entre contenidos y reflexiones y recepción de los nuevos.Por si hicieran falta más evidencias de la confusión que tenemos respecto de las trayectorias y localizaciones, un ejemplo lo brinda que Luis cree que Pichora -un campo de concentración- estaba en Siberia pues así se lo habían dicho y yo creía que estaba en Rumania porque así me lo habían dicho. Queda para ambos averiguar dónde estaba.

Observo que en relación a la Shoá -probablemente también en relación a otras cosas- tomamos el relato de nuestros padres como cierto y nos atenemos a ello con cierta fijeza y nos es difícil rectificarlo. A mí me ha pasado: necesité de varias evidencias antes de cambiar una idea que me había sido transmitida por mis padres. Queda como hipótesis a pensar. Hemos sido moldeados con estos fragmentos de relatos en los que nos reconocemos y configuran en parte quiénes somos, y quizás a ello se deba nuestra dificultad en cambiarlos.

El perdón. Produjo una reacción muy interesante el comentario sobre la propuesta de la Dra. Kalajyian, hija de sobrevivientes del genocidio armenio. Propone que, siguiendo las ideas de Viktor Frankl del encuentro de sentido para la cicatrización del trauma, recurramos al perdón.No parece ser ésta una salida que nos resulte familiar dada la reacción que provocó (de incomprensión, de extrañamiento). Me quedé pensando mucho en ello, en la característica del perdón como uno de los ejes de lo cristiano. Nosotros, desde lo judío, o sea desde nuestra cosmovisión, quizás iluminemos otros aspectos. Algunas de las ideas de la Dra Kalajyian, se tocan con las mías propias, pero yo había centrado el razonamiento en la hipótesis de la victimización. Y la condición de víctima forma parte esencial de los relatos que hemos recibido como judíos. Cuando lo desarrolle lo compartiré con ustedes.

El clima . El clima fue cálido, contenedor y respetuoso. Ello permite una rueda de franqueza donde decimos y escuchamos cosas que sabemos que son difíciles de decir en otra parte. Por ejemplo, los hechos, lo concreto, lo verdaderamente sucedido frente a lo fantasmático, lo que nos ronda, lo que nos acosa, lo que nos pregunta, "eso" que no alcanzamos a definir del todo pero que todos sabemos que tenemos y que nos acompaña en nuestro camino cotidiano. Cuando alguien pone estos sentimientos en palabras, se vuelve a sentir la fraternidad, ese sentimiento de cosa común, de cosa compartida, que arma una red de sostén.


Propuestas

Se propuso que el grupo tuviera objetivos . El fundamento es que en caso contrario, una vez cumplida la necesidad de desahogarse o verse en otros, se terminaría el interés y se produciría la desintegración. Es un buen argumento. Pensamos que efectivamente tenemos que tener unobjetivo además del actual, pero que hay que considerar algunos factores.

Por un lado, el grupo está pensado como unespacio de iguales donde los que estamos sabemos que los demás compartimos una historia común y nos ofrecemos para recibir a otros que, como nosotros, han estado solos. Esta función de recepción es muy importante y debiera ser uno de los sentidos del grupo.Por ello, una parte de las reuniones, generalmente el comienzo, está orientada a la acogida de losque se acercan por primera vez y a la escucha de sus historias.Oímos una y otra vez, cosas similares, volvemos a encontrarnos una y otra vez con nosotros mismos cuando hablamos por primera vez en un grupo de pares, re-editamos la emoción, laincertidumbre, la alegría de la mano tendida. También nos sorprende, una y otra vez, la variedad de experiencias, las diferencias, lo que nos vuelve más y más humildes respecto a convicciones previas, generalizaciones arbitrarias.

Queda como tema para reflexionar, cuál sería nuestro lugar específico , si es que tenemos alguno, dado que no somos testigos de la experiencia concreta de la shoá, somos testigos de los protagonistas, nos hemos criado a su sombra, somos evidenciasdel comienzo de la continuación de la historia. Si los efectos son visibles hasta la séptima generación, nosotros somos la segunda y ya tenemos la tercera -nuestros hijos- y para algunos, la cuarta -nuestros nietos- ante quienes tenemos alguna responsabilidad.

También pensamos en generar algún tipo de actividades que podrían ser útiles a otros fuera de nosotros. En este sentido propuse laidea de un encuentro internacional a realizarse en un año, junto consobrevivientes del grupo de Niños de la Shoá. Si la Fundación Memoria del Holocaustofuera la entidad convocante, podría ser un trabajo estimulante para nosotros.


Un comentario de autopreservación

Es conveniente que mantengamos nuestros encuentros circunscriptos a nosotros mismos.No es extraño que los cónyuges deseen venir alguna vez,con la intención de comprender más cómo son las vivencias de sus parejas que no siempre se pueden poner en palabras.Creo quedebieran ser bienvenidos y sus preguntas o comentarios, si son respetuosos, serán enriquecedores para todos.

Para la preservación del grupo y para poder mantener este espacio como una zonaabierta con gente de lamisma altura, donde todos podamos expresar libremente nuestras vivencias y emociones, exponer ciertos rincones oscuros, compartir aspectos vulnerables, a veces heridas abiertas,es conveniente que mantengamos nuestras intervenciones en ese nivel y si alguna vez tenemos alguien que intenta hablar desde otro lado, entre todos, amable pero firmemente, no se lo debiéramos permitir.

Hay entre nosotros profesionales de la salud mental y siempre hemos tenido el cuidado de tratarnos a nosotros mismos en el nivel estrictamente humano, vivencial y personal. Algunos "psis" -recordaba en la reunión el malhadado "sindrome del sobreviviente" que arrojó tanta sombra de locura sobre nuestros padres- por desconocimiento, por angustia o vaya uno a saber por qué razón, nos miran con ojos de entomólogos, a través de un microscopio. Quienes hemos sentido esto, sabemos de la irritación que nos provoca y que reedita actitudes sufridas por nuestros padres, actitudes que, entre otras, los llevaron a callar.


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Monday 02-Jan-2006 12:46 PM
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