HIJOS DE SOBREVIVIENTES DE LA SHOÁ
Crónica Reunión # 1
NOS ECHARON DEL SUBSUELO
Queridos amigos,
Estoy conmovida por la reunión de ayer (13-11-02), por la fraternidad tan familiar que siempre me sorprende y me hace sentir tan "en casa".
Los esperaba preocupada -en realidad, estaba angustiada- porque el supuesto subsuelo donde tendría lugar nuestra reunión estaba ocupado. No me gustaba la idea de estar en el medio del bar rodeados de gente, sin poder escucharnos bien. "Nos echaron del subsuelo" dijimos y enseguida nos detuvimos a pensar en el otro sentido de la frase y se nos iluminó la cara "¡Nos echaron del subsuelo!" dijimos con una sonrisa cómplice y todo volvió a estar bien porque de contrariedad se volvió liberación.
Es cierto, cuando los 2G (lo uso porque abrevia: es segunda generación) estamos juntos, uno siente que se puede hablar, que uno no se tiene que cuidar, que uno no tiene que cuidar a nadie. Parecemos coincidir en esta sensación de alivio, liberadora. Estar juntos es, de alguna manera, emerger de un subsuelo.
Éramos diez. Empezamos a hablar, a intercambiarnos esas primeras hilachas de territorios comunes: ¿de dónde son tus padres? ¿cómo sobrevivieron? ¿en qué año llegaron a la Argentina? ¿dónde naciste? Y empezaron a desfilar países, diferencias, campo y no campo, escondidos, huyendo, casualidades, relatos, silencios, olvidos... Kurt mencionó una frase de alguien: "Lo más importante que sucedió en mi vida pasó antes de que yo naciera" y nos quedamos en silencio, paladeándola, digiriéndola, haciéndola nuestra porque mucho de lo que hablábamos era de antes de nuestro nacimiento. Después fuimos ponderando la frase diciéndonos que bueno, que también nos habían pasado cosas importantes después de nacidos... pero el impacto primero fue indudable y de alguna manera nos caracteriza.
En las historias que empezamos a desgranar, casi con breves comentarios, aparecieron en varios de nosotros, los fantasmas de las "otras familias" de antes de la shoá, los "otros hijos" cuando los hubo. Otra vez, "eso que pasó antes" y que sigue de alguna manera.
Mencionamos temas, intereses, preocupaciones que nos son comunes (lo judío, los hijos, los hermanos...). Ya tendremos oportunidad de compartirlos.
El bar, aunque simpático, sólo permitió que nos conociéramos y nos quedáramos con las ganas de hablar de verdad. Convinimos encontrarnos para ello, en próximo jueves 21 a las 21.30 hs en Melincué 3655. Se trata de un pequeño y amable salón de fiestas que tiene Eva Stupnik y que nos lo ofrece para que podamos estar cómodos. El día fue consensuado por todos y el horario, aunque algo tarde, es el que permitirá que todos podamos estar. Espero que algunos que no pudieron venir ayer, puedan el próximo jueves. Probablemente, sea difícil volvernos a reunir hasta el año que viene, porque se viene diciembre y el verano y siempre se hace difícil encontrar un fecha potable.
Sigo sin teléfono, así que les recuerdo mi celular 15-4419-5472.
Un abrazo fraternal y conmovido, Diana.