ACTIVIDADES


Jueves 6 de julio de 2006.
ACTO DE HOMENAJE A LOS SOBREVIVIENTES DE FRANCIA Y A LOS FRANCESES QUE CONTRIBUYERON A SU SALVACIÓN
En Embajada de Francia
Mensaje de Martha de Antueno, secretaria ejecutiva de la Confraternidad Judeo Cristianaenviado, enviado el día siguiente.

Queridos amigos: Amanece sobre Buenos Aires, envuelta en una  nube de bruma, densa, tan densa que no me deja ver los edificios vecinos. El verde de los árboles que tengo siempre  frente a mí,  ha desaparecido por completo.  Y esta visión fantasmagórica  me permite entrar de la mano de Hélène y a través de las palabras que pronunciara ayer en la Embajada de Francia, a esos años de horror que muchos de ustedes  sufrieron allá por el mil novecientos cuarenta y........

En ese ámbito exquisito de tierra francesa  en nuestro país, resuenan aún en mis oídos las palabras del Sr. Embajador Francis Lott, asumiendo en profundidad la complicidad de algunos ciudadanos franceses  en el atroz martirio sufrido por el Pueblo de Israel. Fue en el homenaje de las víctimas de la Shoa y a los franceses que contribuyeron a la salvación de judíos, que personalmente  entré en el interior de mi propia existencia. Una cristiana enfrentada y llevada a reflexionar sobre  lo ocurrido. Los  acontecimientos del pasado volvieron a golpearme  una, dos , mil veces y en forma diferente cada cada una de ellas,  a medida que leía las historias impresas en la publicación que  nos entregaran , porque  una cosa es  leer lo publicado y otra muy distinta, tener frente a mí , relatándome los episodios sufridos aquellos que pasaron por el tormento de la  tortura, la degradación física y moral, la muerte en vida, las culpas por haber sobrevivido y las angustias de las pérdidas irreparables  de quienes  ya no estaban junto a ellos.  ¿Por qué a mí no? ¿Por qué ocurrieron estos hechos aberrantes? ¿Por qué la humanidad toda no reaccionó frente a tal magnicidio? No hay respuesta.....no la hay....

El encontrarme frente  Richard, recordando con voz trémula y a veces entrecortada por el llanto silencioso el calvario sufrido, me golpeó de manera especial. Al ver  sobre  su traje  la Estrella de David con la palabra  "judío" coloreada en amarillo y algo desdibujada por el paso del tiempo, llegó a mi  corazón de manera especial. El pasado volvía a  hacerse presente  y nos hacía  vibrar de impotencia....y dolor....

Se acercó al grupo que conformábamos  con el Pastor Granados y el Padre Pérez Etchepare,  al advertir que ambos eran  hombres de Iglesia y de alguna manera a agradecerles  que el estar aún con vida  fue la propia entrega de la suya de un sacerdote católico, "un pequeño cura de campaña", como lo  llamó con inmensa ternura,  que abrazó como suya la propia historia judía y fue salvajemente asesinado en una madrugada en una estación donde cada día llegaban trenes cargados de  heridos y muertos. Recordó que al  mismo tiempo que la sangre recorría  el cuerpo de aquel justo, sus pequeños anteojos caían suavemente a la tierra estrellándose en un suelo cubierto de sangre  y miseria que lo marcó para siempre. Y Richard en aquél instante gritó desde lo más profundo de su  ser y de la angustia de sus cuatro años,  las palabras evangélicas............."¡ Padre!" , palabras que aún hoy sigue escuchando.

Las historias se repitieron una a una y fueron desgranándose envueltas en  ternura, amor y reconocimiento por quienes ofrendaron sus vidas por salvar otras y haciendo realidad las  talmúdicas: "Aquel que salva a un Ser humano salva al universo entero".  Los cristianos también tuvimos nuestra gran parte de responsabilidad  en estas historias que hoy compartimos.  No podemos pedir perdón a quienes ya no están porque  nadie puede perdonar en nombre de ellos, pero sí podemos hacerlo con quienes hoy aún siguen con vida. ¿De qué manera? ¿de qué forma?, acompañándolos en sus dolorosos recuerdos, prometiéndonos a nosotros mismos que  jamás volverán a repetirse estas historias, que mientras estemos con vida  lucharemos con todas nuestras fuerzas para que  la Shoá  no vuelva a ser parte de la humanidad. Será la única manera  que el Himno de las Partisanos recobre vida, 

"Ne dis jamais que c'est ton dernier chemin
Un ciel de plomb peut cacher de bleus lendemains
Notre heure tant attendue arrivera
Et nos pas résonneront: nous sommes lá!"

"Jamás digas que pisas tu última senda
Aunque sombras de plomo oculten el cielo azul
Ya llegará nuestro momento soñado
En que resonará nuestro paso: ¡Aquí estamos!

Los abrazo con toda la ternura  de la que soy capaz,

Martha

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Saturday 05-Aug-2006 11:55 AM
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