Queridos compañeros:
El 25 de abril fui a dar una charla testimono a la escuela Martín Buber para alumnos de 1º, 2º y 3º año. Fueron casi 150 chicos. La charla se hizo en el gimnasio de la escuela.
Al principio me sentí un poco inhibida al ver a tantos chicos, pero al rato se estableció un clima hermoso. La charla transcurrió muy bien, mi testimonio fue mucha veces interrupido por preguntas muy sensatas y muy sensibles. Esto creó un clima de mucha calidez y mucha paticipación, cosa no fácil con tantos alumnos.
Al final no paraban de preguntar sobre mi experiencia vivida hasta que dado el horario tanscurrido hubo que terminar. La última pregunta fue la de un joven quien me preguntó si después de todo lo que yo viví y de lo que pasó, si creía en Dios. Le contesté que justamente por eso me costaba ceer en Dios, pero que yo creía no obstante, en el Hombre. Terminó todo con fuertes aplausos y por supuesto en un montón de besos.